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Cómo plantar limones en una taza paso a paso

¿Estás buscando un aroma fresco y natural, para decorar y perfumar cualquier habitación de tu casa?

Existen distintas opciones de ambientadores o velas, pero sin dudas la forma de aromatizar un ambiente de manera completamente natural es plantar un limonero en una taza.

Si quieres un árbol perfecto para dar un aroma natural, que ofrece flores gran parte del año y que sus hojas se ven siempre verdes, un limonero además te ofrecerá sus frutos cítricos, para disfrutar en tus comidas.

¿Cómo plantar paso a paso un limonero en una taza?

¿Quieres una planta que cambie por completo la vida de los interiores de tu hogar?

Un limonero reúne todas las características que necesitas para que tu espacio cuente con un aroma especial y natural, y se trata de una planta por la que no es necesario tener un jardín, una terraza o un huerto grande, para poder cultivarla.

Si la cultivas en un espacio pequeño, como una taza, esta no crecerá tanto, y además aportará una belleza ornamental especial.

Existen distintos tipos de limoneros, algunos de los cuales son perfectos para plantar en interiores, como la Meyer, que ofrece todas las propiedades y los frutos del limonero, con un cultivo de interiores.

Uno de los grandes beneficios de esta planta es que es muy económica, ya que por solamente 30 euros, puedes llegar a cultivar una planta que te ofrecerá aroma, belleza decorativa y frutos durante casi todo el año.

Cuidar de un limonero plantado en una taza en interiores puede ser una experiencia verdaderamente gratificante, y podrás consumir tus propios limones, agregándolos a tus recetas más sabrosas, entre muchos otros usos.

La fragancia de los limoneros es realmente fascinante. Su aroma a azahar es increíble y muy bueno para nuestra salud, ya que se trata de un aroma relajante, que puede ayudarte entre otras cosas a conciliar mejor el sueño, a relajarte, y a olvidarte del estrés diario.

Solo tienes que llegar a tu casa y respirar el frescor de tu limonero para que tu día cambie por completo. El color siempre verde de sus hojas, sumados al amarillo de sus frutos, hace del aspecto de esta planta algo muy agradable y muy optimista.

Para plantar un limonero de interiores Meyer, es importante que la zona en la que coloques la taza tenga luz directa, o que cuente con la mayor claridad posible, incluso también crece con la luz artificial, aunque debes tener en cuenta de que necesitará entre 10 y 12 horas de luz artificial al día para encontrarse en buenas condiciones.

Si bien no se trata de una planta demasiado exigente, al igual que el resto de los limoneros, necesitará de una gran cantidad de agua para crecer adecuadamente, por lo que también es muy bueno contar con la disciplina de regarlo constantemente para mantenerlo fresco, una actividad que puedes realizar con niños, para que estos entren en contacto con la naturaleza.

¿Cómo plantar un limonero en una casa paso a paso?

Sigue estas instrucciones y podrás tener un limonero en una taza, que aportará gran aroma y mucha belleza a cualquiera de tus ambientes.

1.    Corta un limón

El limón que consumes normalmente, comprado en la tienda, es el que te ofrecerá las semillas adecuadas para que comiences tu propia planta en una taza. Debes cortar uno de estos cítricos por la mitad y buscar las mejores semillas.

Siempre es recomendable extraer las semillas de un limón orgánico, ya que es más probable que cuente con semillas que germinen de forma más fácil.

La mejor forma para extraer las semillas de un limón no es cortando por la mitad, porque es allí donde se suelen alojar y las puedes destruir. Debes pelar el limón como si fuera una naranja, y de esta forma encontrarás las semillas enteras.

2.    Lavar bien las semillas

Una vez que hayas cortado con cuidado y extraído las semillas del limón, lo más recomendable es hacer una buena limpieza con agua, para que estas se encuentren perfectas para plantadas.

Todo esto es importante, porque limpiando las semillas será mucho más rápido el proceso de germinación.

3.    Deja reposar las semillas en agua

Llegó el momento de germinar las semillas, envolviéndolas en un papel húmedo, o colocando en un recipiente un poquito de agua y colocándolas allí durante unos días.

4.    Prepara la taza

Mientras se produce el proceso de la germinación, se puede ir preparando la taza, que será el recipiente donde la planta crecerá. Para ello, debes utilizar un poco de tierra, y lo importante es que esté húmeda y no muy apretada.

5.    Colocar las semillas en la taza

Todas las semillas que hayan germinado puedes llevarlas a la taza y taparlas con la tierra húmeda que ya has colocado. Debes colocar solamente dos o tres semillas, porque nuestra taza no tendrá más espacio como para colocar más y que estas crezcan adecuadamente.

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